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El Templo de los Santos Roleros
III Con Autorización de Globemedia
Título Original: Temple of the
Holy Rollers by B.W. Powe
(paréntesis: notas del traductor)
The Globe and Mail. Saturday,
August 2, 2003 Music. Review. Page R7
©The Globe and Mail – traducción
Canadá en Español® All Rights Reserved – Estrictamente prohibida la copia.
B.W. Powe es autor de Outage, a
novel, A Canada of Light y The Solitary Outlaw. Fue el coordinador del
programa Living Literacies de York University en Toronto en otoño de 2002.
Su nuevo libro trata de misticismo y los medios electrónicos.
Los Stones eran violencia, los nervios descubiertos del rock.. Chicos
malos predatorios, eran el contraste provocador y choqueante (disculpe el
anglicismo) ante la ligereza y dulzura de los Beatles y las aspiraciones
operativas de The Who. Las canciones de su album más grande, Let it Bleed,
como Gimme Shelter y Midnight Rambler, intimaban homicidio, vidas amenazadas
por tormentas. En términos históricos, Altamont fue hace una generación. En
tiempo mítico donde el pasado, el presente y el futuro existen juntos en la
estructura sincrónica de un solo acorde es todavía ahora en nuestras mentes.
Sin embargo, a través de las décadas, los Stones se han tranformado también.
No habían tocado para un público tan sobre excitado desde 1969. Sus
grabaciones desde la de Sticky Fingers han sido más acerca del
dominio juguetón y la hazaña sexual, más acerca del éstilo inteligente del
Blues clásico y las melodías y ritmos de folk, que acerca de la amenaza
urgente.
Bajo la presión de los acelerados medios de comunicación electrónicos las
identidades ganan nuevos contextos rápidamente. Después de Altamont – el
Altarmonte, sitio crucial desde donde uno debe mirar – los Stones
eventualmente con la ayuda del Canadiense Michael Cohl, se convirtieron en
los mentores de la noosfera, los hombres sabios de la corporación del rock
and roll. Los Rolling Stones se consolidaron en Ruedas de Acero (Steel
Wheels), con el regreso a canciones viejas, haciéndolas divertidas otra vez.
Se convirtieron en algo ligero, revitalizándose para ocasiones colectivas.
Cuando ya eran básicamente una fuerza acabada en la música grabada, se
elevaron a través de arduo trabajo en sus giras a estatus de símbolos de
supervivencia y longevidad, sus animadas interpretaciones profesionales
encontrando gradualmente una nueva importancia en los íconos y sonidos del
teatro global de los medios de comunicación.
Así que de Altamont a Downsview, hubo otras redenciones. No solamente la
ciudad (Toronto) estaría rolándola otra vez. Yo vi que los Stones brincarían
para tomar esta oportunidad. Además de su conexión canadiense con Michael
Cohl y su afecto genuino – de todos los Stones – por la ciudad de Toronto,
deben haber sabido que aquí estaba una oportunidad de inyectar inspiración a
un humor desinflado en todo un país. También sería otra confirmación
espectacular de la durabilidad de los Stones. En el campo esotérico de la
correspondencia – el "bosque de símbolos de Baudelaire – una piedra quebrada
significa desmembramiento; pero una piedra duradera representa la primera
forma sólida del ritmo creativo. |